CLUB UVA

Club Uva para sibaritas curiosos

En plena crisis económica en el Puerto Rico de 2016, dos amigos aficionados a degustar vinos, Jorge Bauzá y Enrique Volckers, decidieron hacer de su pasatiempo favorito su norte empresarial y fundaron: www.clubuva.com.

En plena crisis económica en el Puerto Rico de 2016, dos amigos aficionados a degustar vinos, Jorge Bauzá y Enrique Volckers, decidieron hacer de su pasatiempo favorito su norte empresarial y fundaron: www.clubuva.com

Es que desde sus últimos años como estudiantes de Escuela Superior y durante su vida como universitarios hasta la actualidad, tanto Jorge como Enrique son parte de un grupo de 12 amigos —damas y caballeros incluidos— que a través del tiempo se han reunido para compartir novedades del mundo del vino, organizar catas entre ellos y descubrir nuevos productos.

“Cuando nos apasionamos con el tema del vino éramos un grupo de amigos, profesionales todos, que no teníamos hijos ni tantas responsabilidades económicas, circunstancias que nos permitía poder escoger libremente los vinos a degustar sin que el precio fuese un problema. Pero esa realidad cambió y empezamos a tener hijos, a pensar en ahorrar, en el presupuesto familiar y nuestras prioridades cambiaron. El reto entonces se convirtió en buscar buenos vinos a buen precio para compartirlos con el resto del grupo”, explicó Bauzá a EL VOCERO.

No fue hasta que la novia de Jorge le regaló una membresía para un “wine club” de Estados Unidos, que este sibarita se dio cuenta que tenía ante sí una oportunidad de negocio única: establecer un club de vino para el mercado local. Todo, porque cuando Jorge llenó el formulario del club que había sido su regalo, buscó información y se dio cuenta que “Puerto Rico no salía en la lista de lugares donde ellos envían vinos. Todo porque tenemos leyes que lo prohíben. Y encima de todo eso, no había información en español para facilitar la selección de vinos y la entrega directamente al hogar”, señaló el emprendedor, que también fundó una empresa digital de servicios llamada La Ferretería.

Esa realidad se convirtió en un llamado empresarial para Jorge Bauzá porque rápido “me di cuenta de que había una oportunidad de negocio aquí. Pensé en crear un club y fue cuando junto a Enrique Volckers fundamos Club Uva. Buscamos el ‘domain’ y estaba disponible en .com, .net, .es y .mex. Los registramos todos porque nos convertiremos en un club de membresía de vinos de habla hispana más grande del mundo y el más innovador”, aseguró.

MUCHO MÁS QUE UN CLUB

Club Uva se fundó para el disfrute de los aficionados al vino. Trabaja por membresía con el propósito de presentarle al sibarita alternativas diferentes para descorchar mes tras mes, al tiempo que aprenden sobre otras uvas, regiones, viticultura, el proceso de cata y, de paso, disfrutar de las nuevas propuestas vinícolas. Y la mejor parte es que el vino puede llegar hasta su hogar u oficina sin costo adicional.

La educación en temas de vino es bien importante para Jorge. “Existen más de 10 mil variedades de uvas alrededor del mundo “pero por costumbre siempre escogemos vinos de las mismas varietales. Por eso en nuestro club ofrecemos información educativa a nuestros socios sobre los vinos que enviamos y ofrecemos vinos de todo el mundo, porque queremos que todos puedan descubrir algo nuevo cada mes”, acotó el cofundador de Club Uva.—¿Cómo funciona el club?, indagamos.

“Tenemos excelentes relaciones con las mejores casas distribuidoras de vinos en el País y sus respectivos sumilleres. Ellos nos recomiendan los vinos que descorchamos y ofrecemos a nuestros socios. Los distribuidores entienden que somos educadores y facilitadores de sus vinos a un grupo aventurero que quiere aprender sobre las distintas uvas y regiones vinícolas del mundo, para compartirlo con sus amistades en su casa”, sostuvo Bauzá y añadió que: “Lo único que deben hacer las personas interesadas en ser parte del club, es visitar la página en Internet clubuva.com), completar la información y escoger el tipo de membresía que desean. Estas varían en el número de botellas que entregamos mensualmente. Incluso, ofrecemos a nuestros socios la oportunidad de descorchar vinos de todas partes del mundo y participar en catas privadas digitales”, explicó Bauzá.

Asimismo, los socios pueden evaluar y opinar sobre los vinos que reciben, información que se utiliza para crear una base de datos que permite al club ofrecer a los socios experiencias únicas.

“Nos gusta presentar vinos de uvas y regiones poco conocidas, como Stellenbosch (el segundo asentamiento europeo más antiguo de Sudáfrica) o Barbera d’ Asti en Italia, por mencionar algunos. Tenemos socios en todas parte de la Isla”, concluyó el empresario (787-235-1455).